Al derribar una casa de la calle Llibreteria en 1840 aparecieron dos columnas romanas de entre sus paredes. Se encontraban en un estado deplorable, rotas, con cemento y cal pegados a la piedra. Se seleccionaron las mejores piezas y con ellas se hizo una sola columna. Ésta tenía como destino el Museo de Historia situado en la capilla de Santa Ágata, en la plaza del Rey. Demasiada altura para ese techo, así que se vieron obligados a emplazarla en el exterior. Allí pasó, bajo las inclemencias del tiempo, más de cien años hasta que, en 1956, se trasladó junto a sus tres hermanas en las ruinas del templo de la calle Paradís.
El edificio de viviendas que aparece al fondo en la fotografía antigua fue derribado y en su lugar se trasladó piedra a piedra en 1931 la casa Clariana Padellàs, un antiguo palacio del siglo XV que años antes estuvo afectado por la apertura de la Vía Layetana. Fue entonces y durante las obras de traslado y cimentación cuando se descubrieron parte de la antigua ciudad romana. |
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fotosdebarcelona.com / Fernando Rus |